Capítulo 22 – Juegos peligrosos
La rabia seguía recorriéndole el cuerpo incluso después de haber salido de su casa. Rowan iba sentado en el asiento trasero de un taxi con la mandíbula tensa y una expresión oscura marcada en el rostro. Las palabras de su padre seguían resonando dentro de su cabeza una y otra vez.
“Inútil.” “Bueno para nada.” “Llegas tarde al trabajo.”
Cada frase era un golpe directo a su orgullo. Nunca en su vida había tenido que soportar algo así y mucho menos obedecer órdenes