Faltaban pocas cuadras para que llegara a la oficina, mi cabeza se había convertido en un circulo de información que solo daba vueltas y vueltas sin detenerse. La migraña se estaba haciendo presente de nuevo, por fortuna cargaba las pastillas a la mano. Hoy mismo le tenía que poner fin a esto si quería enfocarme en la búsqueda de mi hijo y de Mariam, sé que tiene todos los medios para mantenerse lejos de mí pero no se lo pienso permitir.
Me preocupa que la empresa se quede sin ella, debo de pen