—Es un hermoso lugar—dijo Ellie alzando un poco la vista hacia el techo para evitar verle el rostro a Gil, era claro lo que pretendía, la quería a ella, no como mujer, sino más bien como una mascota que pudiera sacar a pasear de vez en cuando, solo para apaciguar a su padre.
—Si quieres ser puede ser tuyo—la tentó él caminando hacia la barra de la cocina, que no ser por ella, él se habría acercado un poco más, para evitar que la vendedora escuchara su conversación, ya que, los había seguido has