Capítulo 43.
Llevo más de cuatro días encerrada en el apartamento, no puedo salir y que algún hombre de Jorge me reconozca, si eso pasa estaré perdida.
Fernando me consiguió este apartamento, es pequeño y sencillo pero es seguro. No sé cómo lo hago, pero me despierto cada día a la misma hora, aunque no tenga ningún motivo real para hacerlo.
Me levanto, me lavo la cara, me hago un café aguado con esa cafetera vieja que dejó el dueño anterior. Como pan tostado sin ganas. Me siento en el sofá.