Capítulo 40.
Capítulo 40.
Estoy harta de Jorge y sus repentinos cambios de humor, igual proclama su amor por mí a los cuatro vientos —bueno, tampoco tanto, pero yo me entiendo— que de repente está de mal humor y me echa en cara lo de la herencia.
Hoy es un día más en mi infierno particular, estoy cansada de estar constantemente vigilada. A veces, cuando voy al baño, miro por todos lados no sea que también haya instalado cámaras ahí. Ya de él me puedo esperar cualquier cosa.
Y la gota que ha colmado el