Alessandra y Dereck habían empezado una especie de relación, solo que decidieron no darle nombre. Para empezar, ella no encontraba la manera de poder decir —pareja—, porque sí, la última persona que estuvo con ella fue asesinada. No cometería el mismo error dos veces.
Por otra parte, estaba Dereck. Él no debía mezclar el trabajo con placer y lamentablemente, ya había cruzado esa línea y conocía, perfectamente, el cuerpo de Alessandra. Al igual que varias de sus manías.
Alessandra ya no lloraba