Los meses estaban pasando en un abrir y cerrar de ojos, ya David no soportaba la agonía de no saber dónde estaba su hijo, pues la policía lo llenaba de pretextos.
El pobre hombre gastó la mayor parte de su dinero en alcohol, y aprovechó su situación desesperada para conseguir clientes justo como se lo recomendaron sus padres.
Por otro lado, Alejandro se reunió con Rafael porque según había conseguido la ubicación de Catherine.
—¿Y bien? —preguntó.
—Uno de mis subordinados consiguió la infor