ya habían pasado varios días desdé mí intento de aborto y hoy regresábamos, era verdaderamente frustrante, cinco días en cama sin tocarlo, sin moverme, nada que pusiera en riesgo a este bebe, no me estresada, no hacía nada, solo me bañaba y para la cama, comía lo que quería, para qué, simón me atendía demasiado bien, hoy llamaba a su hermana para que tuviera todo listo para cuando lleguemos, y por petición mía lo puso en alta voz para que me entere de todo
—hola, simón, ¿para que me llama?, ¿c