Waylon se había sentado en la mesita del comedor con el rostro entre las manos, tratando de controlar su respiración entrecortada, mientras las imágenes del perfecto y delicado cuerpo desnudo de Lara se sucedían una tras otra en su cabeza.
Ella había recogido su cabello sobre la nuca y echado el cuello hacia atrás, pasando la mano sobre sus pechos mojados mientras el agua caía sobre su blanca piel. Luego se dio la vuelta por completo, quedando de espaldas a Waylon dándole una vista perfecta de