Lara dejó de pensar de manera lógica y se entregó a sus instintos naturales. Ella no tenía la mínima idea de qué coños hacer, pero él, si lo sabía, era clara su experiencia y su pericia, sabía exactamente qué hacer, dónde tocar y cómo hacerlo.
Las manos de Waylon la exploraron por completo sobre el bañador, sintiendo las formas deliciosas y tentadoras bajo la delgada tela que separaba su piel con la de ella.
Dejó exhalar un largo suspiro y deslizó los dedos por debajo para tener acceso a la carn