Lara salió del camarote y subió las escaleras hasta la cubierta.
— ¿Estás bien, querida? — Walter la interceptó a mitad de camino.
— Eh… sí, estoy bien, gracias, señor…
— Walter, querida, no lo olvides.
— Walter, sí, estoy bien, muchas gracias por preocuparte.
— ¡No podría menos! Me alegra mucho que estés bien, nos asustaste mucho a todos.
« Eso lo dudo », ella pensó para sus adentros al ver la expresión de Rowdy y la mirada burlona de Ashley sobre ella.
— Me imagino que sí… — mintió.
— Ven, hem