Los dedos cálidos de Waylon bordearon el delicado rostro de la rubia, dibujando con cuidado su barbilla, como si él quisiera detallar cada centímetro para guardarlo en su mente y tatuarlo como un recuerdo indeleble en su cabeza.
Sus ojos grises detallaron cada parte de su piel, cada gesto, cada expresión y sobre todo esa mezcla de sorpresa y anhelo que su mirada y el entreabrir de sus labios demostraba lleno de deseo y también de temor, mientras se debatí entre darle una nueva oportunidad a lo