POV: Mariana
Antes de confirmar lo que mis sentidos estaban diciéndome, varias preguntas se frustraron en mi mente.
¿Siempre era así de silencioso? ¿Siempre le gustaba observar antes de que alguien lo note?
Giré la cabeza. Allí estaba él, apoyado contra la entrada, totalmente diferente a mis fantasías: en pijama y con el mismo vaso vacío entre las manos.
—¿No puedes dormir? —preguntó. Su voz era grave. Ligeramente ronca… irresistible.
Negué con la cabeza.
—¿Usted?
—Tampoco.
Silencio.
Sus pasos