POV: Mariana
Lugar: Mansión Anchorena
Odiaba contar las horas, pero en esta casa, en las últimas veinticuatro horas, había empezado a hacer eso para no caer en la locura. Veinticuatro horas y doce minutos desde que él se fue, dejando una casa más allá de vacía. Amputada sería una mejor descripción. Como si ya el ala donde se encuentra su habitación se hubiera demolido de la noche a la mañana.
Lo cierto es que nadie sabía qué hacer. La abrupta marcha de Elías luego de la llamada de la señora Leo