Jonathan apagó la lámpara del rincón, Jonathan se acostó de espaldas mirando al techo. Elizabeth igual, los dos sin moverse, los dos completamente despiertos, que era algo que ninguno de los dos había dicho pero que los dos sabían perfectamente del otro. Pasaron varios minutos así.
—Estoy nerviosa—dijo Elizabeth , en voz baja, hacia el techo más que hacia el.
Jonathan giró la cabeza, la miró en la oscuridad
—¿Por qué?
Elizabeth tardó un momento en responder. No porque no supiera sino porque est