Victoria esperó a que Elizabeth y Alondra se adelantaran un poco con las maletas para acorralar a su hermano junto a la camioneta. Jonathan estaba apoyado contra la puerta, revisando su reloj con impaciencia.
—¿Hasta cuando te harás el loco? —le pregunta.
—No se de que hablas.
—Lo sabes, ya es hora de que olvides a Addy, ella ya no está en tu vida, y no todas las mujeres son iguales.
—¿Otra vez la misma conversación?
—Si hermanito hasta que dejes de hacerte el tonto.
—¿Por qué no entiendes que n