Marcel no dejaba de pensar en su cuñada, mientras firmaba un par de documentos sobre los acuerdos de los nuevos contratos, cuando su móvil comenzó a sonar, se trataba del número de Evanora, no le respondió, pensando que seguro se trataba de una nueva rabieta, siguió con lo suyo, hasta que esta vez fue Angela, la niñera, quien se atrevió a llamarle.
Con el ceño fruncido y un mal presentimiento, atendió la llamada, seguro de que si se trataba de ella, era algo importante, y pensó rápido en sus h