Evanora sintió una punzada aplastante en su pecho cuando eligió estar con Leroy, pero rápidamente soltó su mano, el tacto no era el mismo, lo sentía… frío, distante, diferente, nada de esto era especial para ella, y, sin embargo, todo esto le parecía demasiado confuso.
—Quisiera hablar un momento a solas contigo —susurró ignorando a Marcel.
—Evanora —dio un paso adelante a sabiendas de que estaba caminando sobre terreno desconocido.
Ella le miró una última vez antes de tomar una bocanada de