De nuevo mi mundo se cae en pedazos
Sebastián
El silencio en la habitación es sepulcral, roto solo por el sonido mecánico de los instrumentos médicos. Aunque dentro de mi cabeza hay mucho más ruido del necesario. Freya yace sobre la cama, su piel pálida contrasta con el color intenso de los hematomas en su rostro y su cuerpo. La rabia me hierve en la piel y solo puedo pensar en hacer pagar a los culpables y en recuperar a mi hijo, pero por algún motivo soy incapaz de dar un solo paso para salir de esta habitación, sin saber si ella estará bien.
—Ella estará bien —dice Ethan adivinando mis pensamientos—, tiene una fractura limpia en la novena costilla, seguramente por las patadas que le dieron. —Aprieto los puños con más fuerza—. También tiene múltiples laceraciones en la piel de los brazos y el rostro… —Hace una pausa y respira profundo—. Los golpes que recibió, la brutalidad con la que fue sometida… esto es aberrante —concluye bajando el tono de su voz, como si no pudiera creer lo qu