La esperanza que encuentro en tus labios, me impulsa a no temer.
Freya
Cuando Gabriel se marcha a la habitación, respiro profundo y voy a la puerta. No entiendo que hacen Sebastián y Max a esta hora aquí, se supone que mi hijo debería de estar en cama justo ahora. Abro y veo a Sebastián con mi hijo en brazos, el semblante de Sebastián denota preocupación y cansancio, mientras que los ojos vivaces de Max luchan por mantenerse abiertos.
—Disculpa que lleguemos así. —Se acerca un poco, no entra, p