Al día siguiente, Matteo se dirigió al cobertizo, con la determinación marcando cada paso, listo para acabar con la vida de quienes se atrevieron a tocar a su familia. El ambiente estaba cargado de una sombra ominosa, presagio de lo que estaba por venir.
Su primera "víctima" fue Nikolai, el hombre que, aunque era el padre biológico de Aurora, había causado mucho sufrimiento a ella y a Lunna. Al entrar, Matteo encontró a Francesco, cuyos ojos reflejaban una mezcla de odio puro y deseo de venganz