La luz de la tarde se filtraba a través de las ventanas de la lujosa oficina de Demon Presley. El ambiente estaba cargado de una tensión palpable, como si el aire mismo supiera que algo inusual iba a suceder. Me encontraba allí, con un mate humeante en mano, mientras Demon me presentaba a su nuevo socio.
—Luna, quiero que conozcas a James —dijo Demon, con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos.
James entró con una confianza desbordante, pero en cuanto lo vi, una sensación extraña se apoderó de m