Los ojos de Hannah se abrieron cuando vio el rostro agrandado frente a ella. La primera vez que la besó, ella se sintió asustada, nerviosa y avergonzada. Sin embargo, esta vez la experiencia tuvo algo más.
No era la primera vez que la besaba. Esta vez el beso fue suave y cuidadoso, sus labios acariciaron los de ella con ternura. Era un sentimiento desconocido para ella.
Nunca nadie la había tratado así en su vida. Olvídate de que te besen; nadie jamás la había tomado de la mano ni la había a