La habitación era enorme y estaba alfombrada, lo que daba una sensación de tranquilidad. Un señor mayor estaba sentado frente a la ventana, observando con ojos distantes la nieve que caía afuera. Aquella escena tan hermosa hacía que uno se sintiera en paz al contemplarla.
Sin embargo, el anciano no estaba sentado en una silla normal, sino en una silla de ruedas. Aunque parecía robusta y de alta tecnología, seguía siendo una silla de ruedas.
“¿Abuelo?”. Lily lo llamó con voz temblorosa.
‘¿Qué