Frank se burló de ella, pero Melanie lo ignoró y fue directo al grano. “Vengo con una propuesta de negocios”.
“¿Una propuesta de negocios? ¿Tú?”. Frank soltó una risa burlona, poco convencido. “Si no recuerdo mal, no tienes dinero suficiente para hablar de negocios conmigo. Además, ¿qué clase de trato podrías ofrecer? Ni siquiera fuiste capaz de cumplir tu última promesa”.
Él estaba perdiendo la paciencia con ella. Si hubiera sido la antigua Melanie, habría suavizado su voz e intentado mimarl