Carlota Rodríguez
Es un maldito imbécil.
Si, si, si, que yo lo busque, que yo accedí, pero un poco de tacto de su parte hacia mi persona, no hubiera caído mal.
Un hotel tal vez, tanto dinero que tiene y me acorraló en un baño, de una discoteca, no le importo exhibirme y dejarme tirada luego de consiguió lo que quiso.
Me levanto de la cama, al llegar me di una ducha de agua fría, para aliviar los dolores musculares, me tomé un analgésico para aliviar el dolor en la cerviz, y me acosté a dorm