Al salir de la mansión Finnick, Gerard le da un apretón de manos que pretendía intimidar, pero solo hace sonreír al policía.
Es increíble cómo una chica dulce, inteligente y valiente puede provocar que un abogado y un policía se enfrente de esa manera, pero a la vez es interesante, porque bordearán la legalidad para hacer de las suyas.
—¿Estás más tranquila? —le dice Matías a Charlize, mientras le toma una mano y la deja sobre su propia pierna, para tenerla cerca.
—Sí, en verdad pensé que mi pa