Narra Ciara:
—Recuerdo cuando te sentabas a escucharme tocar, ahora me doy cuenta que amaba tocar para ti, mientras tú no te parabas yo no dejaba de tocar. Ahora que lo v distancia… me gustaba hacerte feliz tocando para ti. Me besó en la mejilla cerca de la boca. Era un momento tan romántico.
—O se besan bien, o vienen y me saludan —escuché a Emmeran gritarme en el oído.
—Emmeran —le gruñó Arlen.
—Hermanito, espero que se hayan reconciliaron bastante, porque hoy eres todo mío. Necesito a alguie