—Cállate y sigue en lo que estás. Arlen dio una de sus sonrisas ladeadas y luego toda la noche estuvimos practicando cómo hacer un bebé. El bebé no llegó, ni esa noche, ni los meses siguientes. El doctor decía que era normal, pero yo sabía que no. Los meses pasaron, la barriga de Alina crecía y crecía, no tanto como la de Miriam, pero el doctor insistía que iban a ser unos bebés grandes y Alina demasiado peque seguro es que no llegaran a término, tendrían que hacer una cesárea. Al final, Alina