Me puse un sweater ligero, y busqué una sudadera para Ethan, el día estaba fresco y no quería que se enfermara. Bajé más en modo zombie que despierta, los encontré en la cocina. Arlen estaba apoyado en la barra y Ethan metiéndose una cucharada de cereal a la boca, mientras tanto, Ethan dijo algo que no escuché y ambos rieron, su risa era tan parecida. Me sentí culpable por no haber hablado antes, ¡cuántos momentos padre e hijo habrían tenido…! Arlen me miró y sonrió, grande y lindo como era.
—H