Desperté sintiéndome completa y feliz, hasta que recordé que le había rogado a Arlen que se quedara a dormir conmigo. En ese momento me di cuenta que el brasiere estaba en mi cintura y yo estaba demasiado cerca de él, pero me sentía tan bien, no quería moverme; sin embargo la realidad llegó rápido y en forma de Ethan. La puerta se abrió y Ethan entró gritando.
— ¡Ahora si me hicieron un hermanito! Voy a poder jugar con él cuando papá se vaya a trabajar al otro lado del mar. Saltó a la cama, y s