Capítulo 185.
Bennett
Poco después soy dirigido de nuevo a la celda, en donde Adam está con los ojos cerrados recostado en la pared frente a los barrotes, me mira con una interrogante que no contesto. Me quedo de pie mirando al guardia que no se atreve a tomar el grillete para colocarlo de nuevo en mi pie.
—Ni sueñes. —pateo la argolla lejos. —Atrévete solo a pensarlo y será lo que tengas que tragar antes de morir.
Mira a Adam y este solo abre un ojo a modo de burla. El gato sin cojones sale del lugar cerr