Capítulo 175.
Damien.
Salgo a la azotea. Mi gente está repeliendo el fuego que solo se intensifica con la lluvia de balas que nos dan los puntos en el cual se escudan los tiradores.
Apunto a uno de ellos y la bala le atraviesa el cráneo de inmediato. Muevo el arma yendo por el siguiente, mientras los voiny se dispersan para rodear a los que se esconden, recargando, lo que nos da la oportunidad de ir por ellos. Uno sale intentando apuntar, pero Enzo le rompe la cabeza con el cuchillo que ensarta en esta.
El