Capítulo 172.
Bennett.
—Niña, mírame.
Mis súplicas no son su burla esta vez y eso me altera más. Sus ojos medio se mueven y su cabello se mancha de su sangre, en lo que mis manos al tocarla duelen. Todo me duele al no detener su sangre.
—Dijiste...que siempre...hay una primera vez para perder. —me recuerda y el recuerdo arde, porque lo dije por otra razón no por esto.
Su voz tiene que forzarla. El tórax se me tensa. El aire se me escapa. La razón de mi existencia me recuerda que pueden volverme mierd@ si