Capítulo 151.
Bennett.
Si mi padre viera lo que permití, se volvería a morir. Posiblemente se metiera los balazos él mismo. Claro que lo escuché en una de las veces en que llegó borracho. En ese entonces no entendía sus palabras, pues fueron hirientes para un niño de seis años pero las comprendo.
“—¿Sabes lo que ganas con alguien que lleva tu sangre? —niego, bebe de su botella. –Debilidad. Vulnerabilidad. Das las armas al mundo para derribarte.
Se acuesta en el mueble con la botella contra su pecho.
—Por e