Capítulo 12.
Zarya.
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La presencia del comandante en el club me zumba en la cabeza desde que me avisaron que fue visto en ese sitio y pude verlo en las cámaras. Puedo reconocer a alguien que va solo por tragos y él no la tenía.
Miraba a todos y a todos lados. Si se convierte en una molestia tendré que recurrir al acuerdo de "no atacamos a la ley sin motivos" porque este sujeto me está dando demasiados.
Duermo unas horas para recuperar las que perdí en la noche pero el trabajo llama.
Tengo que reunirme