Briana.
El auto no tarda mucho en llegar, el cual me deja frente al comando al que entro buscando al comandante Evans que no está en su oficina. Llego a otra sala en donde se oyen voces que reconozco bien, toco la puerta esperando que den el pase, pero es Adam quien abre.
Me repara de arriba abajo extrañado.
—¿Se encuentra el comandante? —pregunto en mi puesto.
—¿Cuál de los dos? —contesta sacando la cabeza. —Porque está el amargado y el burlón. Verás el amargado es...
—Déjate de pendejadas