Mundo ficciónIniciar sesiónEl beso se profundiza cada vez más y yo debo alejarme porque siento que ya mis pulmones van a perder la batalla por la falta de aire. Sin embargo, el deseo no se apaga siquiera un poco y es eso lo que me ruboriza.
— Ya estas borracha, ¿no es así? — pregunta mi jefe y yo no sé si ser sincera e indignarme o fingir estarlo y aprovecharme.‘Son decisiones que a cualquiera le quitaría el sueño’ me digo mentalmente.&m






