Mundo ficciónIniciar sesiónLlegamos al supermercado y eso solo da un nuevo escenario de extremos cuidados, porque ni siquiera me dejan empujar el carro de compras. Taddeo hace eso, mientras los dos me preguntan que pueden o no llevar.
Pero, lo vergonzoso de todo esto es que cuando ven a una mujer embarazada o con bebés en sus brazos, se quedan mirándolos y sonríen entre ellos, como si nos vieran a través de ellos siendo felices.— Creo que deberíamos apresurarnos, tene






