Mundo ficciónIniciar sesiónLos tres, miramos desde el balcón como ella mira todo a su alrededor cuando baja del auto e incluso, arregla su ropa y maquillaje, para caminar con una seguridad digna de una señora Cappelletti.
‘Debería aprender a caminar con elegancia, después de todo, soy la señora Cappelletti ahora.’ me digo mentalmente, ignorando el hecho de que ella una vez lo fue.— ¿Quieres que entre a la casa? — pregunta Kendrick a su hijo.






