Tres meses después.
—Voy a salir,cualquier cosa me llamas ¿okay?—el rubio le sonrió.
—Ya vete—lo empujó hasta la puerta,el chico de bonitos rulos reía.
—Solo no le abras la puerta a nadie—el menor rodo los ojos.
—Sí,mamá—el chico besó su mejilla y salió por la puerta en cuanto un auto gris se estacionó frente a ellos.
Tayler era un chico muy dulce,en cuanto llegó le dió luz a la vida del menor,sus chistes y su loca manera de ser era simplemente perfecta,al contra