Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmma.
Al día siguiente, me encontré frente a un plato de sopa caliente, y mi vendaje cambiado. Sonreí al ver a Nathaniel frente a mi, sostenía una cuchara y me reí –Puedo comer sola.
—Tú solamente obedece –respondió y me reí abriendo la boca –cuidado, puede estar caliente –susurró soplando la cuchara y luego alimentándome.
Lo hizo en silencio, aunque por dentro quer&i







