Aunque estuvo tentada de no hacerlo, Ari pidió el servicio de habitaciones, pero se anotó mentalmente que pagaría con su propio dinero y no con la tarjeta de crédito que le había dado Grayson. Después de colgar, se sentó en el sofá, preguntándose cómo un pequeño malentendido podía llevar a tal desastre. Y ni siquiera podía culpar a Vickie. Después de todo, podía haber dicho que no y atenerse a ello. Estaba decidida a que la próxima vez no se pondría en esa situación.
Pero entonces, ¿por qué es