Diana:
Recupero la conciencia cuando Yunior Farías me levanta, tirando del collar que me han puesto al cuello, y arrojándome a uno de sus matones, la primera vara se clava en mis costillas devolviéndome al piso, la quita ponen la otra... No hay cosa más horripilante que esa sensación que dobla mis extremidades y pone en blanco mi mente.
Los niveles de dolor son espantosos y me dan un descanso de segundos antes de arrastrarme, torturandome otra vez y otra vez convirtiéndome en una bola que m