Augusto:
—¿Estás seguro de esto?
— Sí. Mis sobrinos en Japón están convencidos de que es lo ideal. Solo hay que juntar un par de componentes faltantes.
—¿ Y por qué debo hacerlo yo?
— Pues porque tú acabas de casarte, ¿no es así? A nosotros nos tienen vigilados y seria demasiado sospecho que nos mibieramos justo ahora. Pero tú puedes irte deuna de miel.— dice burlonamente.—Te he preparado un itinerario y ¿qué crees? Estarás visitando los mismos sitios que mis padres.
Rodé los ojos.
— De acuer