(Narra Iker)
Una regla absurda por parte de Jayden no iba a hacer que me detuviera, el no tenía ningún derecho para darme órdenes. Empezando por el punto de que por su culpa estábamos en esa situación, por intentar derrocar mi reinado con esa ambición absurda. Zhang me acompañaba y comencé a sospechar, que odiaba a Jayden tanto como yo.
—Es por aquí. —dijo él, con desconfianza, olfateado el lugar para localizar si había alguien merodeando.
La puerta de servicio no tenía custodio y al parecer, l