(Narra Kat)
—¿Vas a mantenerme aquí encerrada para siempre? —dije, mirando las paredes de mi cuarto. Jayden también estaba allí, pero se rehusaba a hablarme.
Nat caminaba de un lado a otro con su expresión arrogante de siempre y su rigurosidad al máximo.
—Yo soy la que manda, Nat. —volví a insistir, esto que estaba haciendo a modo de castigo era una completa tontería. —Si los demás notan mi ausencia empezaran a sospechar. Además… ¿Qué no tienes otra cosa mejor que hacer?
Jayden ni siquiera obse