Me dirigí rápidamente con el arma entre mis manos, tratando de controlar mis emociones para que el miedo no me paralizara cuando debiera accionar el gatillo. La nostalgia de mi vida como criminal me llegó mientras corría, porque era una escena recurrente en mi vida y todo eso que me estaba pasando parecía salido de una fantasía o una pesadilla. Tragué saliva al pensar en Jayden, que se hallaba con un tiro en el pie y el corazón roto, eso no me hacía sentir muy bien conmigo misma.
Debía advertir