Margoth
Caminamos juntos hasta mi habitación, se queda quieto, no dice nada, abro la puerta para entrar y antes de que lo haga, rodea la cintura con sus brazos, aprisiona el cuerpo contra el suyo. Una electricidad recorre mi columna vertebral y se instala en el centro del estómago.
Nuevamente mi corazón corre un maratón, recuesta mi cuerpo sobre la puerta, estoy paralizada, cierro los ojos e instintivamente, mis brazos rodean su cintura, se inclina más de lo que debería, por su tamaño, que pequ