Apollo
Seis años después
Estaba de pie frente a la tumba, en silencio, con la mirada fija en el nombre grabado en la piedra. La nieve caía sin cesar del cielo gris y se acumulaba sobre mis hombros y sobre el mármol frente a mí, mientras apretaba el ramo de lirios blancos que sostenía. La otra mano seguía hundida en el bolsillo de mi abrigo negro. La tela gruesa me protegía del frío invernal, aunque nada podía protegerme del frío que llevaba seis años grabado en el corazón.
Seis años.
Habían pasa